domingo, 24 de febrero de 2013


LES INVITO A PARTICIPAR DE "SOPHIA" EN LAS COSAS COTIDIANAS DE LA VIDA. PENSAR ES GRATIS Y HACERLO ES UN ACTO DE LIBERTAD. TODO CUANTO PENSAMOS Y HACEMOS TIENE UN MOTIVO INTERNO O EXTERNO EN CADA SER VIVIENTE, QUE SE EXPRESA DE UNA U OTRA MANERA SEGÚN LAS CIRCUNSTANCIAS PROPIAS O DE OTRA ÍNDOLE. LES INVITO A PARTICIPAR EN ALGO FÁCIL Y SIMPLE donde la forma  tiene menos importancia y el contenido es lo que vale, VAMOS JUNTOS A PENSAR…
¡CONÓCETE A TI MISMO! (Sócrates)

¿SE HA PREGUNTADO USTED ALGUNA VEZ SI ES LIBRE?
¡QUE VUESTROS DIOSES LES ACOMPAÑEN!

¡ERES LIBRE CUANDO PERMITES QUE OTROS TAMBIÉN LO SEAN!

La libertad individual y social del SER HUMANO está reñida con la ética y la moral, en tanto éste no está solo ni es el único en este planeta tierra de más de 7 mil millones de personas; partiendo de la siguiente premisa: el SER HUMANO es el PRIMER ENTE pensante y racional que conocemos, es el PRIMER SUJETO, es el PRIMER PILAR y BASE de la SOCIEDAD HUMANA que, a posteriori es Ser Social.

Se dice intelectualmente que ser libre es hacer o no hacer lo que se piensa, se desea o se siente como Ser individual. ¿Entonces cómo conjugar eso de ser un Ser humano libre con el de Ser social que convive en una sociedad poblada por otros Seres humanos, sobre todo, si mi libertad termina donde comienza la libertad del otro? Veamos algunos ejemplos: mi libertad no debe ser a costa de impedir la libertad del otro ¿qué le parece a Usted?; mi felicidad no es buena si robo la felicidad del otro; mi tranquilidad es negativa si someto a otros a turbulencias psicológicas; mi alimentación no es sana si privo a otro de la comida; mi sed no puede ser apagada quitándole el agua a otro; el oxígeno que respiro no puede ser privando a otros del aire; mi espacio y hábitat no puede ser ocupando el territorio del otro; no es digno apropiarse del esfuerzo y frutos del trabajo de otro; mis gustos no los debo imponer a los otros; mis planes no deben interferir en el de otros. En fin, soy como soy y como he querido ser, sin herir ni avergonzar a los demás. ¿Tú qué piensas de ti, de mí y los otros; aunque eres libre tanto en la abstención, como de dar tu opinión? ¿Eres libre y son libres los de tu entorno más íntimo?

 

¿POR QUÉ TE CONSIDERAS LIBRE?

La armonía y felicidad individual se consigue cuando entendemos para sí y los demás, que hay deberes y derechos que deben ser respetados,  aun sabiendo que hay límites, razones y sin razones en todo lo que pensamos y hacemos. Para considerarse una persona libre hay que conocerse a sí mismo, hay que tener interés por saber, hay que respetar al otro tal cual es con todo su contenido y entorno personal.

La realidad para sí mismo, no es la realidad del otro por mucho que creamos conocerla. Ser libre es de sentido común respetar las leyes y de convivencia humana básica, es asumir la responsabilidad y es mi obligación como persona hacia mí mismo y los demás permitir el libre albedrío, el desarrollo físico, intelectual  y emocional sin obstáculos para todos en igualdad de derechos y deberes; pero preferentemente conmigo mismo primero. Y luego, como ente pensante y actor principal que soy en mi destino que libre y conscientemente (o por gusto, justificado o no) así lo he decidido.

Ser libre es tener orgullo y dignidad de lo que se es como persona, por tanto, lo que tengo materialmente ha dependido de mis ideas que he pensado en los momentos de reflexión y, de mis manos con las que he trabajado. Ahora hablando en presente y en general, dependo de mi mismo, de mi situación emocional (psíquica), física, social y económica; y repito, ¡Mucho depende de mí! ¡La acción y reacción depende de mí! ¡Pero el final depende de mí, de ti y de los otros! Porque jamás estamos solos, porque nada está estático, porque todo evoluciona y se transforma incluida la actitud de las personas, sobre todo; cuando las partes se unen (aunque en apariencia estén separadas) en un TODO sea micro o macro, o bien, planetario o cósmico. Estas son las contradicciones e incongruencias del ser humano, en lo pequeño y partes de la totalidad al pensar y actuar como libre pensador.

1 comentario:

  1. He tomado un párrafo al azar: “ mi libertad no debe ser a costa de impedir la libertad del otro... mi felicidad no es buena si robo la felicidad del otro; ...; mi alimentación no es sana si privo a otro de la comida; mi sed no puede ser apagada quitándole el agua a otro; ... En fin, soy como soy y como he querido ser, sin herir ni avergonzar a los demás. ¿Tú qué piensas de ti, de mí ... ?
    Mi opinión? Es evidente que no eres libre en lo absoluto puesto que tu “libertad” se asienta en tus percepciones (nacidas de la educación y experiencia), que no ven más allá de lo negro y lo blanco; de lo bueno y lo malo. Tu felicidad, si es que la tienes, ha sido usurpando la felicidad de otros seres, algunos quizá indefensos (eso es lo más duro que la conciencia puede escuchar) . Tu hambre y tu sed han sido satisfechas privando a otros seres de su alimento y agua. ¿No somos acaso parte de la cadena alimenticia?
    Y definitivamente es verdad: Eres como eres, como has querido ser. Pero para llegar a ello, has herido, avergonzado, abandonado y humillado a muchos seres en tu camino. No se sale limpio de esta experiencia de vida sin asumir la responsabilidad de nuestros actos.
    ¿Así que lo que verdaderamente importa será la libertad? ¿O será el poder perdonar y aceptar nuestros “errores”, indispensables en nuestro aprendizaje, y valorarnos por el coraje de vivir?
    Siento que se necesita una gran dosis de perdón para con nosotros mismos, en primer lugar; para con los demás seres que han pasado por nuestra vida, como maestros de nuestra evolución y para los que hemos agraviado (Yo me perdono cada día, te pido perdón por lo que pudiera haberte herido, y te perdono por todo lo que me hayas podido herir. ¿Y tú?).
    Y abrirnos al amor, no al amor pequeño, sino al Gran AMOR UNIVERSAL que trasciende cualquier concepto de libertad.

    ResponderEliminar